Cartel "Rogue One: una historia de Star Wars" (2016)

Rogue One: una historia de Star Wars

Parece que los fans de la saga Star Wars tendremos nuestra dosis anual de este universo hasta el fin de los tiempos con todas las precuelas, secuelas y spin-offs que Disney nos ofrece cada Navidad en su ímpetu por convertir la franquicia en una máquina de hacer dinero. Y los fans acudiremos al cine cada Navidad aun a sabiendas de toda esta estrategia comercial, porque por algo somos fans. Aun así, lo primero que me ha llamado la atención ha sido el escaso despliegue publicitario que ha rodeado a Rogue One: una historia de Star Wars, comparándolo con el del episodio VII o con cualquier otra super-producción de Hollywood para el gran público.


Después de una decepcionante secuela de la saga original con una estructura argumental plagiada de “Star Wars: una nueva esperanza”, han decidido hacer una película para contentar a todos los fans de la trilogía original. Y, desde luego, han conseguido transmitir una atmósfera muy similar con frecuentes guiños que cualquier seguidor disfrutará. Pero, a pesar de lo épico de las escenas de Darth Vader y la emoción que producen en el espectador, estas no aportan realmente mucho a la trama de la película. Lo mismo ocurre con otras sorpresas de la película, pero que creo que encajan bien en el desenlace.

Se trata de la primera película del mundo Star Wars que no trata la historia de la familia Skywalker o el tema de los jedis. Tal vez sea por esta perspectiva desde personajes que no son jedis y que no tienen ninguna relación con estos por lo que se transmite mucho mejor la situación anímica general de la galaxia respecto a todas estas antiguas religiones. Por ello, personalmente, encuentro que está muy exagerado el carácter religioso y el poder que la fuerza le da al personaje de Chirrut, que ni siquiera es un jedi.

Lo mejor de esta precuela es, sin duda, ese cambio de perspectiva general: las motivaciones que mueven a unos y a otros ni son siempre tan buenas ni tan puramente malvadas. He disfrutado enormemente todas las intrigas internas del Imperio.

En cambio, el desarrollo de personajes, especialmente los “buenos”, es, junto con la absoluta simplicidad de la trama, lo peor de la película. Los únicos personajes de los que llegamos a conocer el porqué de sus acciones son Jyn, Cassian y el padre de Jyn. Del resto de personajes no sabemos nada. Parecen estar todos allí solo y exclusivamente para cumplir su función en la misión y en el guión (sensación incrementada por el desenlace final). Incluso Jyn, la protagonista parece, en ocasiones, dejarse llevar, a pesar del esfuerzo que Disney parece estar haciendo por presentarnos protagonistas femeninas fuertes e independientes. Además, este esfuerzo por la paridad en cuanto al género parece verse ciertamente menguado al observar a los soldados de la Alianza Rebelde que son todos varones. Por otro lado, en esta entrega tampoco podía faltar un androide atípico que nos hiciera reír, K-2 es quien claramente coge el testigo de R2D2 y C3PO o BB8.

Rogue One termina con un desenlace que no dejará indiferente a nadie, seguidores o no de la saga. Sin duda, una película entretenida que nos acerca un poco más a las entrañas de la Alianza Rebelde y del Imperio y que hará rememorar la trilogía original a los más nostálgicos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s